Recuerda siempre controla los ciclos de concentración.
👉 Más ciclos = menos purgas = ahorro de agua y energía, siempre dentro de límites de incrustación y corrosión.
​
Recuerda monitorear conductividad y pH a diario
👉 Son los “oídos” de la caldera: te avisan antes de una falla costosa.